Terapia de pareja. Adivinación de pensamientos.

En Dopsi, como psicólogos en Valencia hablamos del fenómeno de adivinación de pensamientos en terapia de pareja en referencia a la pretensión de que el estado emocional o el hilo de pensamiento de un miembro de la relación sea literalmente adivinado por el otro.

Para poder ahondar en este concepto, nos resulta fundamental rescatar de nuestro armario de psicólogos en Valencia otros dos términos esenciales: la empatía cognitiva y la empatía emocional.

Cuando hablamos de empatía en términos generales, solemos referirnos a la capacidad cognitiva de comprender lo que otra persona está sintiendo y, por otro lado, la de dejarnos impactar a nivel emocional por la experiencia que el otro vive.

Esta definición global de empatía puede ser desglosada en dos niveles:

Por un lado, la capacidad de comprender a nivel cognitivo lo que la otra persona siente tiene que ver con la empatía cognitiva.

Por norma general (exceptuando casos de trastornos mentales graves o déficits cognitivos severos), los seres humanos tenemos la habilidad de poder comprender el punto de vista de otras personas, aunque esta comprensión no implique estar de acuerdo con ellas.

Esto quiere decir que cuando alguien nos cuenta algún tipo de problema, experiencia o conflicto que pueda estar atravesando, es probable que podamos comprender su estado emocional en ese momento e incluso podamos imaginar cómo está siendo la vivencia para él o ella.

Sin embargo, la empatía emocional suma un grado más a la empatía cognitiva, ya que supone que del relato de la otra persona hace que emerja en quien lo escucha un sentimiento de aflicción, temor, alegría, etc., similar al del interlocutor.

Podríamos resumir este concepto con una frase como la siguiente: “no sólo comprendo tu sufrimiento, sino que además sufro contigo.”

A nivel neurobiológico, en este proceso juegan un papel crucial las llamadas neuronas especulares o neuronas espejo, cuyas funciones a nivel cognitivo tienen especial repercusión en las relaciones sociales desde el inicio de la vida, sobre todo en términos de imitación y de contagio emocional.

¿Qué tiene que ver todo esto con la adivinación de pensamientos? ¿Qué papel cumplen en la pareja?

La adivinación de pensamientos aparece con frecuencia en momentos de conflicto en la relación de pareja, cuando el estado emocional de alguno o ambos miembros de la pareja se ve alterado y surgen dificultades para la propia expresión emocional y la comprensión del estado emocional de otro.

En estas ocasiones, “nos gustaría” que la otra persona fuera capaz de adivinar lo que sentimos, pensamos o necesitamos en ese momento, resultando en una reacción emocional (generalmente negativa) más intensa cuando la expectativa no se cumple.

Por tanto, podemos afirmar que la adivinación de pensamientos nos traslada una necesidad por parte de uno o ambos miembros de la pareja que puede que no esté siendo expresada; puede que esté siendo expresada, pero no comprendida; o bien puede que se esté expresando como una subnecesidad (“expreso a mi pareja que necesito A, porque no soy capaz/no me atrevo/pienso que no voy a ser comprendido/a si le pido lo que necesito de verdad, que es B”).

Cuando la adivinación de pensamientos aparece en terapia se convierte en un elemento de exploración y de trabajo muy útil, ya que, creando un entorno seguro en el contexto terapéutico, la pareja comprende que la adivinación del pensamiento es algo extremadamente complicado de llevar a cabo y que, en realidad, no supone más que una traba para la relación.

Para llegar al punto anterior, ¿qué necesitamos trabajar?

En primer lugar, es fundamental que haya un fomento de la expresión emocional en ambos miembros de la pareja.

En algunos casos, los conflictos por adivinación de pensamientos tienen su origen en esta dificultad, cuando no somos capaces de expresar de alguna forma lo que sentimos, pensamos o necesitamos y, por tanto, esperamos que la otra persona pueda “adivinarnos”.

Esta dificultad puede venir dada por muchos motivos. Por ejemplo, es posible que la expresión emocional haya sido tradicionalmente “obstruida” por un entorno familiar en el que no existe la costumbre de expresar (positiva o negativamente).

También podría ocurrir que la persona no sienta suficiente confianza en el entorno creado en la relación como para poder expresar lo que siente. En estos casos, es probable que sea necesario trabajar problemas de autoestima e inseguridades individuales además de determinados conflictos en la relaciónTerapia de pareja. Adivinación de pensamientos.

Por otro lado, podríamos encontrarnos con un aprendizaje negativo o aversivo con respecto a la expresión emocional, cuando en algún punto anterior se ha buscado o intentado, pero no ha sido recogida, aceptada o comprendida, e incluso puede que haya sido rechazada o menospreciada. De esta manera, la persona opta por la no-expresión como herramienta de evitación del rechazo o la burla.

En cualquier caso, debemos explorar y preguntar para asegurarnos de que la pareja siente que el entorno de terapia se reconoce como un “entorno seguro” en el que van a ser respetados y acogidos por el psicólogo y, a su vez, van a poder respetarse y acogerse el uno al otro.

Debemos poder permitir que se comuniquen, demanden y trasladen peticiones de cualquier tipo, e intervenir para reforzarles y acompañarles en sus progresos.

También es importante que trabajemos la confianza en la pareja. Debemos explorar con ambos miembros cómo conciben el concepto de confianza, qué tipo de confianza creen haber establecido con la otra persona y qué necesitarían del otro para poder aumentarla, en caso de que sea necesario.

Un nivel de confianza adecuado entre ambos miembros de la relación, repercutirá también positivamente en su comunicación y expresión emocional.

Por último, no debemos olvidarnos de trabajar la empatía emocional. Las parejas pueden comprender lo que el otro piensa o siente, pero en situaciones de conflicto el propio enfado nos dificulta el posicionarnos en el lugar del otro.

Un ejercicio que podemos practicar para trabajar la empatía emocional es colocar a los miembros de la pareja enfrentados y pedirles que hablen como si fueran el otro, desde un punto de vista emocional.

Este ejercicio, cuando se realiza con total voluntad por parte de ambos miembros de la relación, resulta extremadamente útil porque se observa el nivel al que los dos son capaces de entender al otro. Generalmente, incluso los propios pacientes quedan sorprendidos por lo bien comprendidos que están a nivel emocional por sus respectivas parejas.

El ser humano está dotado de una herramienta que le hace diferente al resto de animales, el habla. Tenemos mil formas y muy valiosas para comunicarnos, ¡vamos a emplearlas!

Como siempre, nos gustaría recordaros que si tenéis cualquier problema en el que os sintáis superados, tanto en el ámbito de la pareja como en cualquier otro, estaremos encantados de atenderos.

Contacto