Atándose los cordones de una zapatilla deportiva en Valencia

Muchos deportistas, tanto profesionales como aficionados, experimentan en algún momento de sus carreras un pico de rendimiento. Esto es un arma de doble filo, puesto que hay que saber manejar tanto ese gran momento y las sensaciones que lo acompañen como la subsiguiente bajada relativa que lo acompaña.
En ocasiones, esa disminución del rendimiento o la no consecución de los resultados que el deportista espera pueden acarrear un descenso ostensible de la motivación y las ganas de esforzarse y superarse a sí mismo.
Un psicólogo es crucial para la vida deportiva de competición en cualquier edad y especialmente en niveles de alta exigencia. Con la ayuda de un profesional, cualquier deportista puede aprender a manejar las emociones que acompañan a la práctica deportiva y a solventar las fluctuaciones motivacionales y de actitud que se le presenten.